
El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia humana, a pesar de aquello, hoy se lo confunde con una patología. Esto se debe a que el mecanismo de defensa puede acabar, bajo determinadas circunstancias, desencadenando problemas graves de salud.
La respuesta de estrés, es una réplica automática del organismo a cualquier cambio ambiental,
externo o interno, mediante la cual, éste se prepara para hacer frente a las posibles demandas que se generan como consecuencia de la nueva situación. Por tanto, esta manifestación le facilita al organismo el disponer de recursos para enfrentarse a situaciones excepcionales.
En los Estados Unidos se ha estimado que el 43% de los adultos sufren a causa de los efectos adversos del estrés, y entre el 75 y el 90 por ciento de las visitas a los médicos son por condiciones que se relacionan de alguna manera con éste. El estrés está relacionado con muchas de las principales causas de muerte, tales como: cáncer, enfermedades cardíacas, cirrosis del hígado, malestares pulmonares, accidentes y suicidios. Según el Dr. Paul Rosch Presidente del American Institute of Stress, el estrés se ha convertido en el problema de salud más común en los Estados Unidos.
El estrés es la segunda causa de baja laboral en la Unión Europea, afecta anualmente a cuarenta
millones de trabajadores y supone para sus países miembros un coste de 20.000 millones de euros al año en gastos sanitarios, sin contar la pérdida de productividad, que en Estados Unidos ha llegado hasta los 150.000 millones de dólares.




::