
La fragilidad del ser humano, y por ende de la familia, es algo con lo que lidiamos diariamente en nuestras profesiones y hogares. Seres humanos frágiles, con concepciones utópicas, irreales y desviadas de la familia, producirán estirpes con estas mismas características. Por tal motivo, en todo lo que se quiere construir, es bueno y saludable conocer hacia dónde vamos, identificando las quimeras que nos pueden desorientar. Pareciera que la voz de Umberto Eco respecto a la fabricación de mitos en la actualidad requiere más atención de nuestra parte. Una correcta previsión podría ayudarnos a entender y encauzar mejor una educación de valores que renueve nuestro estilo de vida.
| Cualquier persona que decida reflexionar con sinceridad y eficacia, se podrá percatar de la afluencia de entes que atentan contra la familia en la sociedad actual. Éstos no son para nada inofensivos o benignos, sino que causan degradación moral en las comunidades y dolor en las personas afectadas. El aborto, la pederastia, la adopción infantil por parejas homosexuales, la pornografía, las tendencias swingers o parejas liberales son algunas de varias desviaciones o trastornos en la sicología y conducta humana que dañan el concepto de familia que hemos heredado de los textos bíblicos. |
También Karl Barth declaró: “Cuando el cielo se vacía de Dios, la tierra se llena de ídolos”. Realmente encontramos a un ser humano que quiere formar una familia, pero las expectativas con las cuales llega al matrimonio tienen mucho que ver con los héroes, heroínas o príncipes de telenovelas, y muy poco con la realidad de lo que se requiere para constituir una verdadera familia. El cielo se vacía de Dios en una generación como la nuestra y la tierra se llena de todos estos ídolos y modelos a seguir (políticos, artistas, cantantes, etc.). Como consecuencia, tenemos un ser humano que no identifica su fragilidad ni la necesidad de trabajar en lo que debe construir. Antes, se aspira al camino rápido y a las soluciones inmediatas, pero se suele colisionar con la realidad para la que no se está preparado: la vida, las relaciones y el interactuar traen consigo conflictos que requieren soluciones especializadas.




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