
L as mascotas y su importancia en el entorno familiar
Los niños y las mascotas
Escoger la mascota apropiada
Los niños pre-adolescentes (menores de 10 años) en muy raras ocasiones pueden ser capaces de cuidar por su propia cuenta a un animal grande como un gato o un perro. Los padres tienen que supervisar el cuidado de estos, aunque ellos crean que su niño sea suficientemente maduro para cuidar del animal. Si el niño se descuida de la responsabilidad del cuidado de la mascota hay que considerar cual es el motivo por el que sucede esto (pueden ser varios) y hay que recordarles suavemente, no como regaño, que los animales, al igual que las personas, necesitan alimento, agua, ejercicio, etc.
Los animales domesticados (mascotas) son parte de la vida de los niños. Nos sorprendería el saber la verdadera influencia que tienen estos seres de otra especie en la vida del ser humano. Tal vez no se ha tomado en cuenta esta importante realidad y solo se ha enfocado en tener una por moda o por el hecho de que nos gusta, pero a decir verdad una mascota es mucho más que eso, desde el hecho de tener un ser de una especie distinta a la humana en nuestro entorno, nos puede enseñar a apreciar mucho mas la creación de Dios. También puede ser una influencia positiva o negativa (dependiendo nuestra perspectiva) sobre la vida de nuestros niños, pero en la mayoría de experiencias apunta a que en la vida de muchos han sido experiencias satisfactorias el tener una mascotas.
Los niños y las mascotas
Un niño que aprende a cuidar de un animal tratándolo con cariño, paciencia, cuidando de sus necesidades básicas con responsabilidad, (como por ejemplo la alimentación), adquiere una guía invaluable de aprendizaje y respeto en cuanto a tratar a las personas y a respetar sus diferencias, adquiere una perspectiva distinta del valor de la vida.
Por el contrario, el trato inadecuado hacia los animales no es saludable tanto para el animal como para el niño. La participación de los padres, la discusión abierta y la planificación son necesarias para que el mantener una mascota sea una experiencia positiva para todos.
Por el contrario, el trato inadecuado hacia los animales no es saludable tanto para el animal como para el niño. La participación de los padres, la discusión abierta y la planificación son necesarias para que el mantener una mascota sea una experiencia positiva para todos.
Escoger la mascota apropiada
Mientras toda clase de mascotas pueden brindarle placer a los niños, es importante que se escoja el animal adecuado para su familia, su casa y su estilo de vida, y que el niño pueda ayudar a cuidar. Los padres han de ser cautelosos de no tener animales agresivos como mascotas. Recuerde que aún los animales domesticados y adiestrados pueden ser agresivos, de ahí la necesidad de un asesoramiento profesional.
Cuidar a una mascota puede ayudar a los niños a desarrollar destrezas sociales. Sin embargo, se pueden considerar algunos consejos para el cuidado de la mascota.
Los niños pequeños (menores de 3-4 años) no tienen la madurez para controlar sus impulsos de agresividad e irritabilidad, hay que observarlos cuando están con las mascotas.
Cuidar a una mascota puede ayudar a los niños a desarrollar destrezas sociales. Sin embargo, se pueden considerar algunos consejos para el cuidado de la mascota.
Los niños pequeños (menores de 3-4 años) no tienen la madurez para controlar sus impulsos de agresividad e irritabilidad, hay que observarlos cuando están con las mascotas.
Los niños pre-adolescentes (menores de 10 años) en muy raras ocasiones pueden ser capaces de cuidar por su propia cuenta a un animal grande como un gato o un perro. Los padres tienen que supervisar el cuidado de estos, aunque ellos crean que su niño sea suficientemente maduro para cuidar del animal. Si el niño se descuida de la responsabilidad del cuidado de la mascota hay que considerar cual es el motivo por el que sucede esto (pueden ser varios) y hay que recordarles suavemente, no como regaño, que los animales, al igual que las personas, necesitan alimento, agua, ejercicio, etc.




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