.

JA slide show
Home REVISTA REVISTA CRISTIANA N_ 9 La adversidad es la mejor escuela

La adversidad es la mejor escuela

E-mail Imprimir PDF

 

Adversidad

Es bueno que sepamos como padres, que evitarles a los hijos las situaciones difíciles no les ayuda en nada.


No me impidas que les compre a mis hijos lo que ellos quieren. No me gustaría que padezcan lo que yo pasé, le dijo Samuel a su esposa Irene. A lo que ella le respondió: -Pero Samuel, así los niños no van a madurar ni apreciarán el valor de las cosas; si siempre les damos todo lo que ellos quieren; hagamos un plan para enseñarles a ganarse lo que desean-. Samuel, indignado, no por la razón sino por la testarudez de su espíritu, le dijo: -¡No!, mientras yo viva en esta casa, haré lo imposible para que mis hijos lo tengan todo y no trabajen como yo lo hice-.
Estimado lector, ya te habrás dado cuenta que la inte ción de Samuel no era facilitarles la vida a sus hijos, sino que mantenía un resentimiento hacia su padre, quien desde niño le había enseñado a trabajar, en medio de violencia y maltrato.

Como padres, es bueno saber que evitar las situaciones difíciles a los hijos no les ayuda en nada. Los niños tienen que aprender a tomar decisiones, encontrar soluciones, y enfrentar situaciones difíciles. Yo creo firmemente que no hay buena educación sin adversidad. La Biblia dice que el “hombre justo se cae siete veces, pero se vuelve a levantar”.

Hay un hombre que vivió su vida en la adversidad. ¡Hasta su muerte fue una fatalidad! Y es irónico porque era hijo del rey más poderoso del universo. Cuando nació no lo hizo en un palacio, sino en un pesebre. Nunca tuvo una almohada que pudiera llamar suya. En vez de entrar a la ciudad en un caballo blanco, lo hizo en un burro. En vez de colocarle una corona de oro, le pusieron una de espinas. En vez de sentarlo en un trono, lo clavaron en una cruz…

Pero hubo algo que no pudo contra Él. ¡La muerte no lo pudo retener, Él la venció y se levantó, y su tumba quedó vacía por los siglos! Hoy está sentado al lado del Trono de Dios y Él mismo es “Señor de señores y Rey de reyes”. Su Padre no le evitó la adversidad, fue firme y por su obediencia, al final triunfó como nadie nunca ha triunfado en la tierra.

Yo te invito, a que recibas a este triunfador, que es Jesucristo, como tu Señor y Salvador, y cuando venga la adversidad tendrás el poder para triunfar en medio de ella. Entonces, serás un ejemplo que tus hijos imitarán siempre, porque en tí verán la imagen misma de Jesucristo.

¡Ah! Y no te desanimes por la adversidad. Sírvete de ella como un trampolín hacia tu victoria.

Actualizado ( Jueves, 20 de Mayo de 2010 23:37 )  

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

EDICIONES

ÚLTIMAS NOTICIAS

COMPARTITO

images/resized/images/stories/demo/compartito_1_68_52.jpgimages/resized/images/stories/demo/compartito_2_68_52.jpgimages/resized/images/stories/demo/compartito_3_68_51.jpgimages/resized/images/stories/demo/compartito_4_68_52.jpgimages/resized/images/stories/demo/compartito_5_68_52.jpgimages/resized/images/stories/demo/compartito_6_68_52.jpg

ÚLTIMAS NOTICIAS

Popular

ESPACIO PUBLICITARIO